Monday, February 08, 2010
Friday, January 15, 2010
ENTREVISTA CON GLORIA Y JACOBO, EN VERACRUZ


GLORIA ARENAS AGÍS - COMANDANTE AURORA
HUGO MORALES ALEJO / Tomatlán, Ver.- Cubierta con una chamarra impermeable, pantalón de mezclilla y un bolso bordado a mano, de estambre rosado, sonriente y gentil, se observó a Gloria Arenas Agís, la que el Gobierno Federal acusó de ser la Comandante Aurora, del Ejército Popular del Pueblo Insurgente –ERPI-, cuando fue sacada con violencia de su casa en el Distrito Federal, para permanecer 10 años en el penal de alta seguridad, de Almoloya de Juárez.
Esta aparentemente dócil mujer, que intentó junto con sus hermanas y un puñado de jóvenes de los 80s, atraer un poco de justicia para la sierra de Zongolica, donde en esa época y hasta hoy, unos cuantos apellidos explotaban tierra y gente.
Gloria hoy se ve frágil, tan frágil que es muy difícil saber cómo pudo soportar las torturas de los soldados y gente del gobierno, durante horas y días y semanas de interrogatorio forzado.
Ella y su esposo el luchador social Jacobo Silva Nogales (recientemente liberados ambos), llegaron a pie y en camión de pasaje a Tomatlán, contrario a lo que se piensa en general que se trasladan en algún vehículo privado, o camioneta puesta a su disposición. Estaban por regresarse a Orizaba, donde radica la familia de Gloria, pero al ver al reportero, sonrió al igual que su esposo, para atender a la entrevista de manera resignada y en cierto grado, nerviosa.
Reportero.- ¿Gloria Arenas, el tiempo que estuvo usted presa?
GAA.- 10 años y unos pocos días más, yo fui detenida el 22 de octubre del 99 y fui liberada el 28 de octubre de este año 2009.
R.-¿Cómo encuentra Usted el país al salir en libertad y la zona por la que luchó Usted, la tierra de Zongolica?.
GAA.-Encuentro en un sentido aparente, no nada más en Zongolica sino en la región algo pe podría decir quien no observa bien, que es un progreso, muchos centros comerciales, McDonald’s que no existían, me platican que en la Sierra de Zongolica ya hay hasta carretera, hasta arriba, cuando antes solo había brechas y veredas, que algunos muchachos ya hasta celular tienen. Pero encuentro igualmente la misma miseria y el mismo desprecio hacia el indígena, la misma explotación. Encuentro también una mayor violencia, mayor represión, pero encuentro también un aumento y una diversificación en los movimientos, cuando allá por el 84 en que me fui de la región, en que hubo un movimiento fuerte por el que yo me tuve que ir, había menos organizaciones y menos movimientos tal vez, de los que ahora encuentro en la región.
Gloria Arenas Agís
R.- ¿No son estas organizaciones basadas en la brecha que ustedes hicieron para que la gente se organizara?, ¿no fueron adquiridas por caciquitos?.
GAA.-No sé, porque yo estuve desconectada totalmente delo que ocurre aquí en la región, pero me platican que ya algunas hasta han terminado su ciclo, prácticamente se desvanecieron y hay compañeros de aquellas organizaciones que no han tenido una actitud congruente con el pueblo, pero hay otras que sí, han surgido nuevas organizaciones distintas por otras cosas, entonces a mí me da mucho ánimo ver ese crecimiento.
R.- ¿Será que, en el caso de las comunicaciones de la sierra, ocurre acá como en Chiapas, que a raíz de las movilizaciones zapatistas, al estado se le ocurrió invertir para que ya no hubiera problemas?.
GAA.-Sí, fue evidente, no había carreteras, no había nada y a raíz de las movilizaciones de aquellos años, es que se incrementan un montón de medidas como la propia carretera y comunicaciones, pero más bien con el fin de controlar a la región.
R.- ¿Son paliativos?
GAA.-Sí
R.- ¿Ahora, qué es el movimiento indígena de Julio Atenco Vidal? ¿Qué es el TINAM (Unión de Todos Los Pueblos Pobres, en náhuatl) de hoy, comparado con el TINAM de ayer?
GAA.-.-No estoy yo realmente informada de la situación, no tuve contacto todo ese tiempo y no lo tengo ahorita.
R.- ¿El TINAM no le buscó para apoyarle?
GAA.-No, lo único que percibo es que cumplieron su ciclo varias de aquellas organizaciones de aquel tiempo y me dan la impresión que no tienen la misma fuerza ni el mismo nivel de organización de antes, yo no tuve contacto con ellos todo este tiempo.
R.-¿Tuvo usted alguna presión sicológica dentro del penal?
GAA.-Yo fui torturada antes de presentarme en la prisión, pero después en lo personal no sufrí tortura física, lo que yo podría decir es que fue algo como un tipo de coartada fue que nos mantuvieran separados a Jacobo y a mí, que somos pareja de hace tantísimos años, a propósito, mantenidos separados sin comunicación entre nosotros, ése es un tipo de violencia contra nosotros que nos afectó bastante, en lo personal otro tipo de violencia no, sin embargo sé de compañeros que fueron torturados dentro de la prisión, no nada más antes; ayer lo platicaba, el caso de Erika Zamora, ella fue detenida luego de la masacre de El Charco y cuando la trasladaron del penal de Acapulco al penal de Puente Grande, con otra mujer y otros dos hombres, a los 4 los estuvieron golpeando y me platica un compañero que era uno de ellos y ella a cada golpe que recibía les gritaba “¡bestias¡” y otra vez le pegaban y volvía a gritarles “¡bestias¡”, y este compañero ya no aguantaba, pero la veía a ella y se aguantaba él, que había momentos en que quería gritarle que ya no les dijera nada porque a lo mejor por eso es que les pegaban más, pero como ella soportaba, él se prometió igualmente soportar. Otros casos como el de Nacho del Valle, dentro del penal, el del caso de Atenco. Apenas fuimos a Xalapa y nos platicaba un ex preso político de la fortaleza de Perote, que el mismo director del penal los torturaba a ellos. No recuerdo el nombre ni la fecha en que fue preso.
R.- ¿Gloria, cómo ve la perspectiva para las mujeres hoy?
GAA.- Nuestra perspectiva es seguir luchando y organizándonos para defender nuestra perspectiva como mujeres, de cómo nos ve y nos trata la sociedad, permanentemente es un esfuerzo doble o triple que tenemos que hacer y si hablamos de la mujer de izquierda y la mujer del movimiento social, con más razón, no podemos ser indiferentes a eso, no podemos decir vamos a emprender la lucha por un cambio de sistema de país si no comenzamos por un cambio o una lucha de nuestra situación como mujeres, entonces yo veo un país donde la violencia hacia la mujer es terrible, insoportable, desde el homicidio, la violencia verbal, el silenciar o ignorar lo que hacemos como mujeres. Apenas en la ciudad de México, unas compañeras estudiantes hicieron una exposición plástica sobre la violencia contra la mujer, por el motivo del 25 de noviembre (Día Internacional de la No Violencia contra Las Mujeres) y esta exposición fue atacada, en el DF, entonces, ¡la violencia ejercida en ese día¡, ¿no?, tenemos mucho por delante pero también veo que cada vez mayor número de mujeres emprendemos algo.
R.- ¿Entonces enfrentan las mujeres el desprecio por la mujer y de las instituciones la apatía por defenderlas?
GAA.- Desde luego, porque es reflejo de la misma sociedad patriarcal, entonces ahí no hay ningún interés, se ve como algo normal. Me estaban platicando compañeras de Orizaba, que llega una mujer indígena, de la sierra, al DIF de La Perla, a pedir auxilio, porque el hombre casi la mata a golpes y lo viene haciendo. El DIF le ofrece apoyo, recoge a su hijo unos días, ella esperando el apoyo y el DIF le dice que “no, es que la verdad, si tu quieres recuperar a tu hijo, tienes que regresar con tu marido, entonces ante la necesidad de volver a ver a su hijo regresa con su marido que la vuelve a golpear y la hace abortar a ese otro hijo que estaba esperando. Es un delito en realidad lo que hace en este caso el DIF, pero esa es la actitud que toman las instituciones antela situación de la mujer. Entonces no creo que sea el camino de las instituciones, sino de nosotras mismas, que debemos de organizarnos para cambiar esa situación.
R.- ¿Lo que ocurre en Ciudad Juárez en contra de las mujeres, solamente le puede ocurrir a México?
GAA.- No solamente, desgraciadamente, no solo le ocurre a México, esto es a nivel mundial. Sin embargo, México toma estas formas graves, demasiado insoportables, donde la autoridad forma parte de este sistema, que pues viene así, no es que podamos pedirle a la autoridad y que ya la autoridad nos lo va a resolver. Es que a pesar de estas autoridades que tenemos, tenemos que transformar la situación.
R.-¿Algo más Gloria?
GAA.- Yo me fui de esta zona donde yo nací hace muchos años, en 1984 y a pesar de que la extraño, todo lo que he vivido, creo que vale la pena, vale la pena tener un ideal y tener un sueño y querer transformar el presente que uno ve que está mal, un presente de injusticia por otro distinto, yo agregaría que cada quien, donde quiera que esté, puede hacer algo, algo, poquito o mucho o como lo considere cada quien dentro de sus posibilidades, pero que vale la pena intentarlo.
JACOBO SILVA NOGALES - COMANDANTE ANTONIO
De carácter sencillo, muy lejos de lo que la televisión nacional presentara como “preso de alta peligrosidad” en 1999, Jacobo Silva Nogales, de hablar tranquilo, ojos serenos, estatura baja, pelo encanecido prematuramente, sonríe al reportero, mira a su esposa Gloria Arenas Agís, le comenta “mira, ya saben que estamos acá”. Habían llegado a visitar a la Comisión de Derechos Humanos de Tomatlán, ONG, para agradecerle la solidaridad mostrada por la pareja, cuando estuvieron presos en Almoloya de Juárez, acusados de pertenecer al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
Oriundo de Oaxaca, el profesor normalista, se sienta en el quicio de una ventana de la casa anfitriona y con toda pulcritud atiende cada pregunta a la que responde con toda concentración:
Reportero.- ¿Jacobo Silva, qué tiempo te llevaste enclaustrado por el sistema?
JSN.-10 años con 9 días, el 19 de octubre me capturaron, hasta el 29 de octubre, pero diez años después.
R.-¿Cómo encuentras el país al salir?.
JSN.- En muchos aspectos lo encuentro peor todavía, la situación económica ha empeorado, la situación económica cada días más grave, el descontento social entre los que tienen mucho y los que no tienen nada se ve más abismal.
R.- ¿Vale la pena? Ustedes tiene mucha simpatía de varias partes del país, pero el mexicano en general muestra mucha apatía. Cuando ustedes están presos la gente sigue yendo a la disco, sigue yendo al cine, sigue indolente. ¿Vale la pena dejar la familia?, rifársela por un país cuando se aplica la frase de los sesentas de que “el más grande de los contrasentidos sería querer darle libertad a un pueblo que no la anhela”. ¿Vale la pena?
JSN.-Creo que sí vale la pena, porque pese a que haya grandes sectores que están desinteresados en la lucha social, la problemática del país, siempre vale la pena un cambio porque va a beneficiar a la mayor parte de la población.
R.- ¿Aunque no haya agradecimiento?, ¿Aunque la gente no lo sepa?
JSN .-Claro, aunque no lo hubiera, porque en realidad nosotros no lo hacemos porque nos lo agradezcan, porque no es algo que se realiza por obtener un botín de esa naturaleza ni es el aplauso el que nos motiva o los abrazos los que nos hacen dejar muchas cosas, no?. Lo que nos hace dejar todo eso es la esperanza de que haya un cambio benéfico para la mayoría.
R.-Tu caso no es el único, hay mucha gente presa en estos momentos…
JSN.-Hay más de 250 presos políticos en todo el país, no es el caso único, hay presos que llevan mas tiempo que nosotros en prisión, hay otros que recién acaban de caer presos, hay otros como los de Atenco, cuyas sentencias de prisión son ridículas, de 102 años de prisión que jamás llegarían a pagar, hay muchos más presos, pero todavía muchos más perseguidos, muchos más sometidas a proceso amenazadas con que en cualquier rato se va a proceder a su captura.
R.- ¿La justicia y la ley se está aplicando?, porque vemos que los delincuentes pagan pocos años en prisión y luchadores sociales son encarcelados para toda la vida.
JSN.-Sí, es, es notoria ésa diferencia, por el hecho de que se está criminalizando la lucha social, están castigando con penas de prisión excesivas, hechos que se cometen por la lucha social y que no son delitos en realidad como en caso como el de Nacho del Valle, que son 102 años de prisión, por retener a dos funcionarios y esa pena es mucho mayor que la que enfrentan los secuestradores, que dañan a la gente y hasta la asesinan, por tomar un provecho personal, cuando en el caso de Nacho del Valle y otros que fueron detenidos por esa figura de secuestro equiparado, no era jamás obtener el provecho personal, era el defenderse y defender a su comunidad, creo que así debiera verse, si ellos detienen a alguna gente, es porque venía una represión encima y para negociar que esta no se dé, es que retienen a los funcionarios, eso de ninguna manera puede considerarse como algo equiparable al secuestro, eso es algo muy diferente, eso es muestra también de que en México no existe el estado de derecho porque la ley no se aplica como se debiera, dado que el estado no se subordina a la ley, la ley no somete al gobernante, la ley somete al opositor.
Jacobo Silva Nogales
R.- ¿Los partidos políticos son comparsa o lucha social?
JSN .-En general, como institución los partidos están actuando a favor del sistema, porque lo que pretenden ellos no es modificarlo radicalmente ni cambiarlo mínimamente, lo que pretenden es modificar el sistema, estando ellos arriba, esto a nivel de los dirigentes, pero no debemos desconocer que dentro de los partidos existe gente honesta y que se arriesga deseando un cambio pero todavía sin darse cuenta de que ese cambio no lo garantizan sus dirigentes sino que tienen que buscarse formas nuevas de lucha, formas nuevas de expresión y formas organizativas diferentes, que las que los partidos políticos ofrecen.
R.-¿Qué es para ustedes Andrés Manuel López Obrador?
JSN .- Es dirigente de un partido, dirigente que mucha gente ha esperado que sea el caudillo que ha de llevarlo a la liberación del país, pero no pienso que pueda ser eso en realidad. El cambio que él propone, no es un cambio de fondo que garantice el beneficio para la mayoría de la población.
R.- ¿Sería un gato revolcado?
JSN .-Es uno mas de los dirigentes políticos que ofrecen el cambio y que una vez habiendo logrado el poder, reproducen los mismos defectos que tiene el sistema, creo que eso haría y ya lo decía yo en otra ocasión, pasaría algo semejante como pasó con Fox, de que bastan 15 minutos para darse cuenta de lo que realmente son, así pasó con sus quince minutos con los que arreglaría el problema del zapatismo y pasaron 6 años y no ocurrió nada, con López Obrador creo que pasaría algo similar, no habría que esperar mucho tiempo, para darnos cuenta que el cambio no sería tal.
R.- ¿La alternativa cuál sería en estos momentos?
JSN.-La movilización social para que desde abajo y a la izquierda se logre realizar esa transformación, construir desde abajo esas nuevas formas de democracia ya, es lo que llamamos nosotros el poder popular, que la gente decida desde abajo, movilizando, exigiendo sus demandas pero sin depender de los políticos profesionales, porque sabemos que ellos toman a la población nada más como instrumento para obtener sus fines estrictamente personales y de grupo.
R.- ¿Cómo lograrlo cuando la gente está más preocupada por la telenovela, en Big Brother, los capítulos televisivos, cuando se ha promovido la miseria, para que esta dependa de la despensa de la lámina? ¿Cómo lograrlo?
JSN.- Es muy difícil lograrlo en realidad, es muy difícil y la forma concreta como se tienen que lograr no la conoce nadie, pero estamos en un proceso de intentarlo, porque no es nada fácil. Es muy difícil, por la mediatización que han logrado los poderosos y el estado junto con ellos, es muy grande esa mediatización, que llega algunas veces hasta la parálisis, pero tiene que hacerse y estamos en ese proceso de experimentación de formas diversas de búsqueda, ya hay algunos avances que se han logrado en lugares del país, todavía a nivel municipal, como el caso de Los Caracoles de Chiapas, o donde se ha ejercido el poder de la Policía Comunitaria, se ha construido esa forma de poder popular, entonces habría que seguir experimentando, seguir buscando, creo que no hay de otra, no queda de otra, la otra posibilidad sería confiar en los políticos profesionales, o no hacer nada, y yo creo que ninguna de las otras dos ofrecen nada, lo que nosotros consideramos es que es posible y sí ya hay gérmenes de ese poder popular, creo que es mucho mejor de lo que hasta el momento han ofrecido las alternativas institucionales, lo que dan los partidos.
R.- ¿Crees que en México se corre el riesgo de la segunda parte de la colombianización?, es decir, aquella cuando se divide Colombia en dos partes, el narco de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el narco oficialista o del gobierno.
JSN.- En cuanto a guerrilla metida en el narcotráfico? No la ha habido y es difícil que la haya, porque el narcotráfico no busca aliados de esta naturaleza aquí en el país. La alianza que el narcotráfico busca, o la ha conseguido, la cual le conviene, es la alianza con el Estado, es la que ha buscado, de manera que nada tendría que hacer del lado de la guerrilla y sería totalmente difícil que se hiciera algo parecido y nosotros lo vemos porque ya hemos conocido el caso de Guerrero cuando menos de que el narcotráfico está aliado con el estado en la represión del movimiento social, cosa que no se había visto en otras partes. Hoy ya empieza a darse, por fuerzas que tiene que ver con el Estado, policíacas o militares. Han capturado luchadores sociales y los han entregado al narco para que los torture o los asesine. Y a su vez, hay sicarios de los grupos de narcotraficantes, que han capturado dirigentes sociales y los han entregado a las fuerzas militares, o que puestos a disposición de algunos Jueces, siendo ellos narcotraficantes, entonces ahí se ve la alianza, que en lugar de haber una narcoguerrilla es un narcoestado.
R.- ¿Cuál es tu segundo paso en tu vida personal, no es el movimiento armado la alternativa?, ¿Dentro de la paz se puede hacer algo?
JSN.-En nuestro caso personal, la alternativa es la lucha social, dentro del movimiento abierto legal, para Gloria y para mí, como personas, como individuos. Pero para el país en su conjunto, podemos verlo que existe todavía como alternativa esa lucha armada y existe no porque nosotros estemos llamando a ella o algo así, existe porque lo vemos, siguen existiendo los grupos armados, manifestándose dispuestos a combatir y sigue habiendo gente dispuesta incorporándose a ellos. Entonces, en nuestra vida personal sigue la lucha social.
R.- ¿Las reformas que está planteando el presidente Calderón son paliativos?
JSN .-Seguramente, seguramente, nos vamos a desengañar, o la gente que crea en ellos se va a desengañar no muy tarde, son paliativos, medidas que son mas de apariencia que de realidad, son engaños, ya lo sabemos, conocemos perfectamente al gobierno panista, ya estuvo suficiente tiempo como para que no nos sigamos engañando, en lo que ofrezca.
R.- Gracias Jacobo, ¿algo más que quieras decir?
JSN.- Sí, andamos en una especie de gira, en la que estamos agradeciendo a los colectivos y movimientos sociales que nos apoyaron y a los cuales debemos nuestra libertad. Estamos visitando a esta gente que manifestaron su solidaridad con nosotros, quisiera agradecerles a cada uno de ellos, pero si no se puede, a través de los medios de comunicación quisiera hacerles llegar este agradecimiento, pero también quiero hacerles llegar el compromiso de que al sacarnos de la cárcel, es luchar junto a ése movimiento social y luchar también y sobre todo, en este momento por los demás presos que todavía no han salido, salimos unos, pero todavía quedan cientos de ellos y tenemos que sacarlos de la cárcel y quisiera referirme en particular a los presos de Atenco, a los doce de ellos, con uno de ellos conviví 10 meses en la misma celda, pude conocerlo y saber de viva voz que su lucha es una lucha social, justa y que no merece ser castigada con esa prisión en la que se encuentran sometidos.
Wednesday, January 13, 2010
ENTREVISTA CON GLORIA Y JACOBO, PERIÓDICO EL SUR

ENTREVISTA CON GLORIA Y JACOBO, PERIÓDICO EL SUR
Los ex dirigentes del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente, la coronela Aurora y el comandante Antonio, aseguran que si bien este año no existe como tal un estallido social, el pueblo debe prepararse para enfrentar una represión generalizada hacia los movimientos populares y grupos armados 0 La siguiente entrevista a Jacobo Silva Nogales y Gloria Arenas Agis, ex dirigentes del ERPI, fue realizada por Maribel Gutiérrez Moreno y publicada en tres partes consecutivas los días 5, 6 y 7 de enero de 2010 en el periódico «El Sur» de Acapulco, Guerrero.
Primera parte
2010 no es un año cabalístico, pero puede esperarse un estallido del descontento popular, no por el bicentenario y el centenario de la Independencia y la Revolución, sino a consecuencia de la pobreza, aumentada ahora con las alzas de precios y de impuestos y las políticas del gobierno ante la crisis económica, dicen en entrevista Gloria Arenas Agís, la ex coronela Aurora y Jacobo Silva Nogales, el ex comandante Antonio del ERPI, que al salir de la cárcel afirman que la lucha armada es necesaria, y que la lucha electoral es un camino lleno de desengaños.
Son dos de los principales dirigentes del ERPI y en la vida privada son pareja. Estuvieron en prisión más de 10 años, del 20 y 22 de octubre de 1999 al 28 de octubre de 2009. Cuando entraron a la cárcel tenían pocos años menos de 40 y ahora se acercan a los 50. Desde muy jóvenes dedicaron su vida a buscar un cambio social, mediante la lucha armada y tenían que vivir en la clandestinidad.
Originalmente estuvieron en el Partido de los Pobres (Pdlp) después de que su fundador, Lucio Cabañas, había muerto, más tarde en el Ejército Popular Revolucionario (EPR), y participaron en la escisión de éste para fundar el ERPI en 1998. Su búsqueda de un cambio por esa vía se interrumpió cuando fueron encarcelados, ahora su trabajo es abierto y público, debido a que están identificados no pueden seguir en la lucha armada, si no ahí estarían, y desde la cárcel y actualmente se incorporaron al movimiento popular pacífico, y en el movimiento de La Otra Campaña convocado por el EZLN.
Como presos políticos Jacobo Silva y Gloria Arenas en todo momento reconocieron su participación en la organización armada. Ese fue su distintivo, y en su pertenencia a la guerrilla sustentaron su defensa legal, que después de meses de obstáculos les permitió quedar en libertad y evitar la sentencia que tenían de 46 años de prisión. Condenados por los delitos de rebelión, homicidio, daños y asociación delictuosa, en 2008 ganaron un amparo que elaboró el ex comandante Antonio, que con las severas restricciones en el reclusorio de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya estado de México, estudió las leyes e invocó el artículo 137 del Código Penal Federal según el cual los rebeldes no son penalmente responsables de las muertes ni heridos ni daños que ocurren en un combate. Quedaron con el delito de rebelión, y se eliminó de la condena el de homicidio, y estaba ya compurgada su pena.
Fueron liberados el 28 de octubre pasado, y a los pocos días vinieron a Guerrero, donde participaron en reuniones y en conferencias de prensa en Chilpancingo e Iguala y Atoyac en el aniversario de la muerte de Lucio Cabañas. Aquí reiteraron su decisión de seguir luchando en el movimiento popular.
Ellos ya no estarán en la lucha armada, pero consideran que ésta sigue vigente y que es necesaria para buscar un cambio y crear el poder del pueblo, y en primer lugar para la autodefensa del pueblo.
La entrevista a los dos ex guerrilleros juntos, de la que ahora publicamos la primera parte, se hizo en la redacción de El Sur, en Chilpancingo, el 26 de noviembre, después de que habían estado en el panteón, donde llevaron una ofrenda al comandante Ramiro del ERPI, asesinado el 4 de noviembre.
–Desde el gobierno, particularmente el Ejército, se ha dejado ver la preocupación por un estallido social en 2010, como en 1810 y 1910 ¿creen ustedes que pueda darse?
GAA: Es evidente que sí está algo en el sentir de la gente, y creo que también está en el sentir de la gente que no tiene que ser en el 2010 exactamente, sino que estamos llegando al agotamiento de la paciencia de soportar la situación del pueblo, y ante la posibilidad de un estallido, puede ser en 2010 o 2011, que sí lo vemos, creemos que el Estado también lo ve, y se está preparando desde hace algunos años. Lo que nosotros vemos es que la militarización de Guerrero y de Chiapas no es casual. Hace décadas se reprimía y se militarizaba y se metía el temor a la población contra los comunistas. Ahora lo que se esgrime para dominar por medio del temor es la violencia y el narcotráfico, peo todo esto forma parte de los preparativos precisamente para reprimir ese estallido. Tratan de implementar herramientas para reprimirlo como los nuevos delitos que criminalizan la protesta social, la supuesta guerra contra el narcotráfico que en realidad se ha vuelto la militarización de las zonas donde hay luchas sociales y una violencia que luego se ve que de lo que trata es de aterrorizar y escarmentar a los movimientos, quererlos paralizar por medio del terror, que no vemos que ese sea el resultado, el resultado es un mayor coraje, un mayor enojo y una mayor rebeldía.
JSN: Creo que no hay nada cabalístico en las fechas, pero cuando la gente cree algo, lo puede hacer, y la gente cree, la gente tiene ánimo de cambiar las cosas, y si se atraviesa el 2010 o cualquier otro año que la gente pueda creer que es posible que ocurra un cambio éste se puede dar.
–Al acercarse el 2010 se ven signos de mayor represión a los movimientos sociales, como los asesinatos de los dirigentes mixtecos Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, del presidente del Congreso Armando Chavarría, o del dirigente del ERPI Omar Guerrero, que son crímenes claramente políticos. Se ven signos de mayor represión, y no se ve una propuesta del movimiento popular.
JSN: Creo que están previendo o creyendo en su paranoia que sí va haber algo en el 2010 y lo que están haciendo es una represión preventiva, ellos, en el gobierno, sí están preparándose para 2010. Creo que el pueblo debería prepararse si no para una rebelión sí para resistir esa ofensiva que está haciendo el Estado, porque haya o no algún estallido social en 2010, lo que sí hay es esa represión, entonces tiene que haber el esfuerzo por detenerlo cuando menos. Detener esa ofensiva es lo principal, porque es un retroceso enorme, y coincide como siempre con el aumento de la militarización, y que ahora se da de manera más descarada, porque no es una militarización solamente por medio del Ejército federal, sino por medio también de paramilitares, es un aspecto nuevo de la contrainsurgencia en donde los narcotraficantes directamente están en colaboración con el Ejército mexicano y actúan juntos para combatir tanto al movimiento popular como a los grupos armados, y el de Ramiro es un caso evidente, como también fue el caso de los dirigentes mixtecos.
–Cuál es el destino de las organizaciones armadas si la mayor parte del tiempo no hacen nada que se conozca, la mayor parte del tiempo está inactivo.
JSN: Creo que hay una enseñanza muy importante del EZLN, cómo creció en el silencio durante muchos años, y la inteligencia militar no supo dónde ni hasta qué grado estaba. Lo entendimos como ERPI. No era necesario estar actuando a cada rato, ni demostrar presencia, ni conmemorar fechas, se puede tener un crecimiento que no se muestre, que no se vea, y que en el momento oportuno se manifieste. No hace falta mostrar las armas para usarlas en un momento oportuno.
–¿Creen que es necesaria la lucha armada, tiene sentido?
JSN: En primer lugar el sentido de protección de la población, y en ese sentido creo que vale la pena, como defensa de la población. Ahora, como arma para el cambio, yo creo que sí es necesaria la existencia de los grupos armados. Ahora, qué es lo que logren, si puedan lograr un triunfo, eso no lo puede decir nadie creo, porque depende más que de pruebas que se puedan aportar, depende en mucho de la esperanza, y mientras haya esperanza en la gente, de cambiar hacia un mundo mejor, creo que vale la pena luchar, aunque no se consiguiera totalmente, si en esa lucha se va avanzar hacia algo mejor, tal vez no a la utopía que antes se soñaba, pero sí se logrará que algo mejore, o cuando menos que no sea como puede ser ahora, porque a como están las cosas, el futuro puede ser terrible.
“Por ejemplo me comentan que en el norte hay pueblos en donde la mayor parte de los jóvenes son sicarios, si eso se extiende al resto del país va a ser terrible, hablamos ahora de que hay muchas personas viviendo del narcotráfico, de la ilegalidad, pero sería terrible ver a Chilpancingo lleno de sicarios, matando gente al por mayor, si eso se lograra impedir, si para eso sirviera la lucha armada, valdría la pena, aunque no se lograra un triunfo de una revolución utópica”.
GAA: Yo creo que hay que ver qué se entiende por lucha armada, porque la lucha armada entendida como la entendíamos incluso nosotros, de una organización vanguardista para la toma del poder, creo que no tiene futuro. Ahora, si lo entendemos como una vía, armada, como otras, yo creo que todas pueden darse, o si se dan es porque hay algo que las hace que existan, hay que saber leer eso, y en qué momento pude ser más fuerte una u otra, ya no depende de la voluntad individual, sino de la situación. Ahí está el reto para los movimientos sociales y para las organizaciones armadas, qué tanto podrán estar a la altura de las circunstancias.
–En Guerrero, con el gobierno que llegó con el PRD hay más represión que en los gobiernos priístas, incluso el de Figueroa. ¿Esto pone en cuestionamiento la validez de la participación en un movimiento electoral? porque es innegable que hubo un movimiento electoral que llevó a Zeferino Torreblanca Galindo al gobierno.
GAA: Cuando decimos que hay una clase política desprestigiada es precisamente por esa experiencia que como pueblo, que como movimiento se tiene, no tanto a nivel individual. Desde 1988, luego en los 90, culmina con un triunfo cuando llega Zeferino, y hay una esperanza, y viene la verdad, mayor represión, además un retroceso en derechos conquistados, y al ver la realidad viene un aprendizaje como movimiento. El mensaje ahí está muy claro, no se resuelve por ahí la situación. Quien quiera que quede, si es parte de un sistema, no importa el partido, va imponer ese sistema, va responder a esos intereses que es el papel de Zeferino, si fuera otro que se llamara Pedro sería Pedro, no importa quién sea, entonces eso es lo que pasó aquí.
JSN: Yo creo que la vía electoral es un camino lleno de desengaños, que muchos esperábamos, pero que desemboca en un desengaño total, igual lo vimos en el caso de Fox, que canaliza la energía de mucha gente y llega al poder para ser uno más de los que han gobernado el país, y eso se ha reproducido en diversos estados, vienen a reproducir lo mismo, unos más y otros menos, unos son un retroceso que era inimaginable, qué pensará esa gente que hace años le dio su apoyo.
“La gente se da cuenta de que no era el camino adecuado. Ahora, eso muestra lo que puede ocurrir por esa vía y de ahí viene la desconfianza de gran parte del movimiento social a esa forma de lucha, hasta ahorita lo que ha habido son desengaños. Ahora que en el futuro pudiera haber algo diferente quién sabe, no lo podemos adivinar. Hasta ahora ha habido puros desengaños”.
GAA: El concepto de democracia en este sistema se reduce a las elecciones, la democracia consiste en que haya partidos y entre ellos se elija quién va a gobernar, y el papel de la demás gente es escoger a uno entre esa clase política. Ese concepto de democracia es un distractor para que la sociedad no vea que ella puede construir otra cosa, otro tipo de poder, lo que nosotros llamamos poder popular o poder desde abajo, que no consiste en elegir a alguien de una clase política que ya es corrupta. Entonces ese concepto que conocemos de democracia es la parte política que sostiene al capitalismo, si queremos otra cosa diferente y si nos consideramos izquierda anticapitalista, ese concepto de democracia tiene que cambiar. Tiene que ser otra cosa en lo que pueda participar la sociedad, que no esté excluida, porque ahora se llama democracia pero se excluye a la mayoría de las decisiones.
JSN: Se requiere una ruptura, se requiere un cambio profundo de estructuras para construir eso que tiene que ser algo mejor que lo que hay. Sin ruptura no se va a lograr nada.
Monday, January 04, 2010
Friday, December 18, 2009
Gloria y Jacobo en la Casa del Lago

• Desaparecida, perseguida, escapó de un atentado antes de irse a la Sierra
• Luchó por los presos políticos y por los derechos indígenas
Originaria de Orizaba, Veracruz, Gloria Arenas Agis, y su esposo, el oaxaqueño Jacobo Silva Nogales, son dos ex presos políticos recién liberados, después de ganar un amparo contra el incumplimiento de la sentencia que ya los declaraba libres.
Gloria Arenas fue liberada el miércoles 28 de octubre, y al día siguiente, Jacobo. Tenían 10 años en las cárceles de Almoloya y Chiconautla, Estado de México, la veracruzana, y en Almoloya y Nayarit, el oaxaqueño.
Fueron detenidos, él, el 19 de octubre de 1999, en la Ciudad de México, y tres días después ella, en San Luis Potosí.
Desparecidos por varios días, torturados, luego compurgaron una larga prisión política, desde la cual siguieron luchando.
En 2006 adhirieron a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, y son parte de la Otra Campaña, una lucha civil y pacífica convocada por el EZLN.
Al salir libres, han declarado que no reniegan de su militancia armada en el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), por la cual fueron presos por “rebelión”, lo cual nunca negaron, pero hoy su espacio de lucha es el legal, civil y pacífico, con la Otra Campaña y el movimiento social.
El domingo 8 de noviembre, el Colectivo de Libre Experimentación Teatral y Artística (CLETA) les preparó una sencilla y emotiva bienvenida al movimiento pacífico, en la casa del lago, Chapultepec, entre música argentina, teatro, corridos, teatro, poesía y hip hip. El público los recibió con alegría y les hizo una especie de entrevista colectiva. A la pregunta por su lugar de origen y cómo llegaron a sumarse a un grupo guerrillero, expresaron sus testimonios, recogidos por el blog Zapateando.
Gloria Arenas Agis
“Yo soy del estado de Veracruz. Nací en la ciudad de Orizaba. Jacobo es de Oaxaca, de Miahuatlán. Como todos, crecí, estudiaba y, por circunstancias, por azares de la vida, supe que había presos políticos en mi estado”.
“Curiosamente, empecé e interesarme por la lucha social precisamente por la existencia de presos políticos, sin imaginarme que algún día yo lo iba a ser”.
“Había presos políticos en Córdoba, Orizaba, Perote y Xalapa. Eso me fue interesando. Me incorporé a esa lucha por la libertad”.
“Afortunadamente, después de unos meses de exigir y movilizarnos, todos esos presos salieron libres. Digamos: el movimiento social pacífico”.
“De ahí, en la región de donde soy, Orizaba, está rodeada de dos sierras, la de Zongolica, que es enorme, y la de La Perla, que es hacia el volcán. Sierra indígena, sierra náhuatl”.
“Ir ahí es ir a otro mundo. Yo, cuando iba allá, sentí que retrocedía 500 años. Donde la miseria, no la pobreza, la miseria, es tan evidente que rompe el corazón realmente”.
“En Tehuipango, llegué a ver chozas construidas de pencas de maguey”.
“Los niños en las noches, durmiendo, pero temblando de frío. Una situación insoportable”.
“Entonces, decidí estar con esa gente y empezar a ver qué se podía a hacer para empezar a cambiar esa situación de alguna manera”.
“Gente… Desde luego nuestros pueblos indios han sido explotados y discriminados durante siglos y, poco a poco, ellos fueron descubriendo su fuerza y que eso no debían de soportarlo. Había gente no indígena que, si los veía tirados, porque habían tomado y estaban en las banquetas, se orinaba en ellos”.
“Ellos empezaron a rebelarse contra ese desprecio y contra un maderero, un cacique, y una compañía maderera que estaba explotando los bosques: El movimiento pacífico”.
“Por estar ahí, participando en ese movimiento, yo fui desaparecida, porque no fui presa en ese tiempo, jamás me presentaron. A mí me desaparecieron cuatro días en un cuartel. Y afortunadamente me soltaron, fui liberada. Hay muchos desaparecidos, no los olvidamos, que ya llevan décadas desaparecidos, compañeros que son nuestra inspiración”.
“Así comencé. La represión, después de eso, se vino tan dura que sufrí, junto con otros compañeros, un intento, de parte del gobierno del estado, de asesinarnos. Persecución: Ya no podía llegar a mi casa porque ahí estaba la policía. Y tuve que salir huyendo”.
“Lo que yo reconozco, les digo que, a veces, quienes pasamos a la clandestinidad, a un grupo armado clandestino, no es por valientes, sino por miedo. En mi caso fue por miedo, no por valiente”.
“Yo no quería dejar, renunciar a mis ideales, pero no encontraba la forma de continuar así como iba, sabía que a lo mejor me mataban o encarcelaban y tuve miedo y me fui. Tenía yo la responsabilidad de una hija de cuatro años. Dije, bueno, también tengo que ver por ella, y me fui”.
“Entendí que la única forma de seguir con mis ideales no era ya abiertamente. Me protegí en la clandestinidad. Sin embargo, reconozco que muchos vivieron eso mismo y se quedaron en la legalidad, en el movimiento pacífico”.
“Una de las cosas que les quiero decir, aquí y en todos lados, entre ellos, el estado de Guerrero, la gente que está así, como estos muchachos de CLETA, que hacen sus actividades. Lo que llamamos el movimiento, o sea, la gente que no se deja, la gente que no se conforma, que hace algo, que se mueve, por eso es movimiento. Ese movimiento ha sido muy reprimido: Hay cientos de asesinados y desaparecidos. Recientemente asesinaron a un compañero allá (Guerrero), hay órdenes de aprehensión contra varios más. Sin embargo ahí está la gente, es gente muy valiente, en el sentido de que dicen: no nos van a mover de aquí. Es una de las cosas que a través de los años aprendí”.
Jacobo Silva Nogales
“De parte mía, todo se inició de forma diferente. No fue con el movimiento social, sino directo a la guerrilla. Después de participar por ahí en unas marchas, de metiche. Sin saber qué organización era, veía a la gente descontenta, me incorporaba a ella para protestar, sin tener vínculos”.
“A veces era la lucha de los electricistas, a veces de la UNAM, a veces estudiantes u obreros, y me metía en la marcha con el deseo de luchar, porque había vivido la pobreza, había visto y leído acerca de la represión del 68, del 71″.
“Participé un poco de esas marchas, pero sin militar en ninguna organización prácticamente. Y de leer la historia de México, vino la convicción de que no había más que irse a la sierra. ¿Por qué?, porque no quería yo pasar por lo que ella pasó (se refiere a su esposa, Gloria Arenas)”.
“No lo pasé, pasé por otras cosas, directamente en la sierra. Fue una incorporación directa. De la vocacional, me faltaban dos meses para terminar la vocacional, es decir el bachillerato y decidí: Se queda atrás todo esto, vámonos a la sierra”.
“Es la convicción de que había que hacer algo para cambiar y, en ese tiempo, ese algo me pareció irse a pelear, por eso me incorporé”.
El público escuchó sus palabras, la historia de su resistencia, la defensa jurídica que hizo Jacobo (leyendo las sentencias, los mismos artículos que citaban contra ellos debía usarlos pare defenderse, “como en la guerrilla quitar las armas al enemigo”) y de su decisión de luchar por la defensa de los presos políticos que faltan. Muchos, y entre ellos, Ignacio del Valle Medina, del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, condenado injustamente a 112 años de prisión. Jacobo Silva lo conoció en prisión y habla de él con profunda admiración y respeto.
Ambos son dos personas sencillas, llegaron al lugar en el metro: “Somos gente de a pie”, dijo Gloria Arenas.
Denuncian implantación de un estado de guerra, como pretexto para reprimir la lucha social
Denuncian Gloria Arenas y Jacobo Silva, implantación de un estado de guerra nacional como pretexto para reprimir la lucha social
El gobierno mexicano está tan creído de que en el 2010 habrá un levantamiento social en el País, por las condiciones de pobreza a las que ha llevado a México, que ha recurrido a la implantación de un estado de guerra nacional, y pone como pretexto la lucha contra el narco tráfico para militarizar la vida nacional, pero hay más: “ha recurrido a una nueva forma represiva social, el narcoparamilitar” que son narcotraficantes al servicio del ejército para reprimir a los movimientos sociales.
Pero para Gloria Arenas Agis y Jacobo Silva Nogales, ex guerrillero y ahora autodenominados, “luchadores sociales”, plantean un nuevo escenario en la represión a los movimientos sociales, “hay casos documentos en Guerrero y en otros estados en donde incluso los luchadores sociales son entregados a los narcotraficantes para que los maten”. Por otro lado advierten que en las serranías del estado, “las formas han cambiado, pero el fondo sigue siendo el mismo: la pobreza marginal. Y cualquier pobreza es caldo de cultivo.
Tuesday, December 15, 2009
Texto leido por Jacobo frente a la embajada gringa
EL ESPEJO ADMIRADO Y TEMIDO
¿Y quién es Mumia Abu-Jamal?
La primera vez que escuché ese nombre estaba en prisión, y supe que él estaba también en prisión.
Supe que era un preso político, y yo era un preso político también.
Estaba en una cárcel de Máxima Seguridad, y en una cárcel de Máxima Seguridad me encontraba.
Asumía con orgullo la militancia que tuvo en una organización rebelde, las “Panteras Negras”, y con orgullo asumía yo la militancia que tuve en una organización rebelde, el ERPI.
Escribía desde la cárcel, y escribía yo también desde adentro.
Se defendía desde dentro de la prisión, y desde ahí me defendía yo también.
Al hablar de él pareciera que estuvieran hablando de mí. Aunque no estuviera yo condenado a muerte, porque si estuviera en Estados Unidos a muerte me habrían condenado; y habría sido víctima del racismo como él; habría sido acusado de arrogancia y descaro también. Y me habrían acusado de cometer el crimen que él comete en prisión: escribir libros, porque ser productivo es un crimen. Y habrían creado reglas especiales para mí como las crearon para él.
Y era cierto: al hablar de Mumia de mí se estaba y se está hablando, como se habla también de muchos otros más, porque Mumia es el espejo que da orgullo mirar porque es lo que se admira y respeta, lo que los demás somos aunque sea un poquito y en momentos excepcionales. Pero es también el espejo que se teme porque muestra lo que puede ocurrir cuando el ser y el deber se hacen uno.
Espejo que se admira y se teme, eso es Mumia. Lucha admirable y sentencia de muerte, eso es, por eso refleja también a los que le han sentenciado. Refleja de ellos el miedo a un mundo mejor para los más. Por eso le quieren muerto; por eso lo queremos vivo.
Vivo lo queremos y al defender su vida nos defendemos a nosotros mismos. Porque él es nosotros: está ahí en donde se encuentra no por algo hecho para sí mismo sino para los demás; y lo que ha aprendido en prisión es por y para los demás, es un aprendizaje para los demás también.
Y queremos aprenderlo. Y queremos mirarle ya sin riesgo para su vida. Y queremos verle libre. Porque aprenderemos con él, y seremos un poco más libres cuando a él lo miremos fuera de prisión.
Puede parecer difícil a veces lograr la libertad cuando se está en una prisión en que hasta los sueños se quiere impedir, pero hasta de ahí se puede salir si los sueños de afuera se suman a los de adentro.
Yo lo sé porque no hace mucho estaba en un sitio como ese y pude salir, y por eso quisiera decirle que creo que él puede conseguirlo también. Que puede, que podemos vencer esas rejas que impiden la libertad del cuerpo, como él ha podido vencer las que impiden la del espíritu. Y me incluyo en ese “podemos” porque quiero poner también mi granito de arena en la construcción de esa vía que ha de conducirle primero a la vida y luego a la libertad. Quiero formar parte de ese esfuerzo que ha de llevarnos a mirarlo de cerca, con el gusto infinito que conlleva la cercanía de los que son como se quisiera ser.
Podemos. Con su esfuerzo, desde luego, pero también con el de todos los que miramos con orgullo ese espejo.
¡Defender a Mumia es defendernos a nosotros mismos!
¡Presos políticos, libertad!
Jacobo Silva Nogales.
9 de diciembre de 2009.
¿Y quién es Mumia Abu-Jamal?
La primera vez que escuché ese nombre estaba en prisión, y supe que él estaba también en prisión.
Supe que era un preso político, y yo era un preso político también.
Estaba en una cárcel de Máxima Seguridad, y en una cárcel de Máxima Seguridad me encontraba.
Asumía con orgullo la militancia que tuvo en una organización rebelde, las “Panteras Negras”, y con orgullo asumía yo la militancia que tuve en una organización rebelde, el ERPI.
Escribía desde la cárcel, y escribía yo también desde adentro.
Se defendía desde dentro de la prisión, y desde ahí me defendía yo también.
Al hablar de él pareciera que estuvieran hablando de mí. Aunque no estuviera yo condenado a muerte, porque si estuviera en Estados Unidos a muerte me habrían condenado; y habría sido víctima del racismo como él; habría sido acusado de arrogancia y descaro también. Y me habrían acusado de cometer el crimen que él comete en prisión: escribir libros, porque ser productivo es un crimen. Y habrían creado reglas especiales para mí como las crearon para él.
Y era cierto: al hablar de Mumia de mí se estaba y se está hablando, como se habla también de muchos otros más, porque Mumia es el espejo que da orgullo mirar porque es lo que se admira y respeta, lo que los demás somos aunque sea un poquito y en momentos excepcionales. Pero es también el espejo que se teme porque muestra lo que puede ocurrir cuando el ser y el deber se hacen uno.
Espejo que se admira y se teme, eso es Mumia. Lucha admirable y sentencia de muerte, eso es, por eso refleja también a los que le han sentenciado. Refleja de ellos el miedo a un mundo mejor para los más. Por eso le quieren muerto; por eso lo queremos vivo.
Vivo lo queremos y al defender su vida nos defendemos a nosotros mismos. Porque él es nosotros: está ahí en donde se encuentra no por algo hecho para sí mismo sino para los demás; y lo que ha aprendido en prisión es por y para los demás, es un aprendizaje para los demás también.
Y queremos aprenderlo. Y queremos mirarle ya sin riesgo para su vida. Y queremos verle libre. Porque aprenderemos con él, y seremos un poco más libres cuando a él lo miremos fuera de prisión.
Puede parecer difícil a veces lograr la libertad cuando se está en una prisión en que hasta los sueños se quiere impedir, pero hasta de ahí se puede salir si los sueños de afuera se suman a los de adentro.
Yo lo sé porque no hace mucho estaba en un sitio como ese y pude salir, y por eso quisiera decirle que creo que él puede conseguirlo también. Que puede, que podemos vencer esas rejas que impiden la libertad del cuerpo, como él ha podido vencer las que impiden la del espíritu. Y me incluyo en ese “podemos” porque quiero poner también mi granito de arena en la construcción de esa vía que ha de conducirle primero a la vida y luego a la libertad. Quiero formar parte de ese esfuerzo que ha de llevarnos a mirarlo de cerca, con el gusto infinito que conlleva la cercanía de los que son como se quisiera ser.
Podemos. Con su esfuerzo, desde luego, pero también con el de todos los que miramos con orgullo ese espejo.
¡Defender a Mumia es defendernos a nosotros mismos!
¡Presos políticos, libertad!
Jacobo Silva Nogales.
9 de diciembre de 2009.
Wednesday, December 02, 2009
Homenaje a Ramiro por parte de Gloria Arenas y Jacobo Silva

“Aquí estamos, tú cumpliste, nosotros cumpliremos”, dicen ante su sepulcro
Homenajean Gloria Arenas Agis y Jacobo Silva al comandante Ramiro
Su asesinato fue planeado desde el gobierno, remarcan los ex erpistas en Chilpancingo
El líder evitaba que jóvenes de las comunidades se fueran de pistoleros del narco, recuerdan
REDACCIÓN
Los ex presos colocaron una sencilla ofrenda floral en la tumba del guerrillero, enterrado el martes en Chilpancingo
Lupa
Los ex presos colocaron una sencilla ofrenda floral en la tumba del guerrillero, enterrado el martes en Chilpancingo Foto: FOTO LENIN OCAMPO
Chilpancingo, 26 de noviembre. “Tú cumpliste y nosotros cumpliremos”, aseguró Gloria Arenas Agis en la tumba donde reposan los restos del comandante Ramiro, jefe militar del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), sepultado hace apenas dos días.
Antes de visitar el sepulcro, Arenas Agis y Jacobo Silva Nogales, ex dirigentes del ERPI recientemente liberados tras 10 años de prisión por pertenecer al grupo armado, sostuvieron en una conferencia de prensa que el asesinato del comandante Ramiro fue planeado desde el gobierno.
En la conferencia –a la que se impidió el paso a informantes de Gobernación– Arenas Agis y Silva Nogales recordaron el ingreso del comandante Ramiro al grupo armado y lo que significó el trabajo del jefe guerrillero para las comunidades oprimidas de la sierra, con el peligro que representó para su seguridad la presencia del narcotráfico y los intereses económicos que afectó por su labor con la gente.
Por otro lado, Arenas y Silva expusieron que su incorporación a la vida civil “no es para decir que estábamos equivocados, que fue un error de juventud, que eran otros tiempos; es para decir que somos los mismos de antes, nada más que en otra trinchera”.
En la tumba
Poco después de mediodía, los ex dirigentes del ERPI llegaron al panteón, con una sencilla corona de flores y cadenas de cempasúchil para el comandante Ramiro.
Gloria se acercó primero, depositó la corona y casi en susurro habló directo al jefe insurgente, como si lo estuviera viendo frente a ella: “Aquí estamos, tú cumpliste y nosotros cumpliremos”.
Añadió, siempre en voz baja, “el compromiso de los que quedamos vivos es hacer lo mejor que podamos y lo haremos, ten la seguridad”.
Luego, Jacobo Silva, de la misma manera que habló Gloria, dijo: “comandante, aquí estamos, como tú estuviste siempre con nosotros. Hasta la victoria siempre”.
Firmes, uno junto al otro, ambos ex dirigentes se despidieron elevando la mano izquierda hacia la sien.
La batalla por el cuerpo
En la conferencia, Silva Nogales y Arenas Agis ratificaron que la ejecución de Ramiro fue un crimen planeado desde el gobierno, que así ha ocurrido históricamente, aunque siempre lo va a negar y va a llamar criminales y delincuentes a quienes deciden luchar por un cambio verdadero.
Gloria señaló que Ramiro significó mucho para las comunidades oprimidas de la sierra y a pesar del peligro, nunca dio un paso atrás, nunca flaqueó.
Destacó el trabajo del guerrillero para convencer a la gente de los pueblos de que ya no consumiera alcohol ni ninguna otra droga, “lo que logró sin imposición, sino por acuerdos comunitarios”.
“Se opuso a que los jóvenes se fueran a las filas de los sicarios, se opuso con firmeza a aliarse contra los grupos de narcotraficantes. Recibió ofrecimientos y todos los rechazó”, aseguró la ex dirigente del ERPI.
Cuando Gloria comenzó a hablar de Ramiro, la voz se le quebró y las lágrimas afloraron, “perdónenme pero a mí me duele”.
Finalmente, luego de rememorar la llegada de Ramiro a las filas de la guerrilla, aseguró que el jefe militar ejecutado fue una de las personas más consecuentes que había conocido en su vida.
Por su parte, Jacobo Silva destacó en su participación la batalla que libraron las organizaciones sociales integradas a la Asamblea Popular del Pueblo de Guerrero (APPG) por rescatar el cuerpo de Ramiro.
“No era la lucha por un cadáver, sino por la dignidad del ser humano, se trataba del reconocimiento de una persona que da la lucha por su pueblo”.
Luego destacó que cuando Ramiro ingresó a las filas guerrilleras, siendo muy jovencito, los miraba con admiración y respeto, “ahora le devolvemos esa mirada porque supo ser consecuente”.
Finalmente, reconoció a los medios de comunicación que acompañaron el proceso: “les decimos que los vemos con admiración y respeto, porque evitaron que hubiera represión”.
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