Friday, March 27, 2009

Nota de El Universal

27-Marzo-2009

Ex guerrilleros del ERPI preparan otra apelación

Elia Baltazar

A pesar de un amparo en favor suyo que instruyó su liberación, Gloria Arenas y Jacobo Silva, ex guerrilleros dirigentes del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), podrían permanecer presos por la sentencia de cinco años, cuatro meses y 15 días dictada en su contra por asociación delictuosa.

Esta causa penal impidió que el jueves de la semana pasada Gloria Arenas y Jacobo Silva alcanzaran la libertad, luego del amparo que el 12 de marzo resolvió en su favor el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y Administrativa del Vigésimo Primer Circuito, que les concedió la libertad inmediata por el delito de rebelión, al considerar que ya habían purgado la pena correspondiente.

A pesar de esta nueva sentencia dictada en un juzgado de Toluca, Arenas y Silva confían en alcanzar pronto su libertad y ya preparan su defensa con base en el artículo 64 del Código Penal Federal.

En su segundo párrafo, el texto dice: “Si las penas se impusieran en el mismo proceso o en distintos, pero si los hechos resultan conexos o similares o derivado uno del otro, en todo caso las penas deberán contarse desde el momento cuando se privó de libertad por el primer delito”.

Apegados al texto legal, Jacobo y Gloria deberán obtener su libertad porque ya purgaron la condena correspondiente por todos los delitos imputados, asegura Paola Cárdenas, del Colectivo Verdad, Justicia y Libertad.

Ella está presa en el penal de Santa María Chiconautla y él en la cárcel de máxima seguridad de El Altiplano. Los ex guerrilleros también confían en ganar ese recurso legal y salir pronto en libertad, de acuerdo con un comunicado emitido por Gloria Arenas.

“Las autoridades nos notificaron que no se hará efectiva la libertad que ganamos con el amparo en Chilpancingo porque existe otro proceso con sentencia de cinco años en Toluca. Jacobo y yo estábamos conscientes de que iba a surgir un nuevo impedimento jurídico para nuestra libertad y estamos listos para lo que venga”, apunta en el comunicado Arenas, ex comandante Aurora.

Arenas agradeció también el apoyo de las organizaciones sociales que han acompañado su causa y aseguró que Jacobo y ella seguirán luchando para exigir la libertad de todas y todos los presos políticos. “Hoy seguimos injustamente presos, pero vamos a salir. Y desde donde estemos, fuera o dentro de estas prisiones, intentaremos construir un mundo distinto y mejor.”

La defensa de ambos ex guerrilleros, quienes admitieron su pertenencia al ERPI, la han llevado ellos mismos con el apoyo de organizaciones sociales. “Jacobo aprendió derecho en la cárcel de máxima seguridad, a donde no es posible siquiera llevarle un Código Penal o un cuaderno. Todo se lo damos en no más de diez hojas escritas a mano para que él las revise”, relata Paola Cárdenas.

Jacobo Silva, identificado como el comandante Antonio, recurrirá de nuevo a la apelación, donde argumentará que ya purgó la sentencia por el delito de asociación delictuosa, contenido ya en la causa en su contra en Chilpancingo.




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¡¡LIBERTAD A GLORIA ARENAS!!

¡¡LIBERTAD A JACOBO SILVA!!

¡¡LIBERTAD A TOD@S L@S PRES@S POLÍTIC@S!!

Monday, March 23, 2009

Audios de la conferencia de prensa en Cencos






http://www.mexico.indymedia.org/?article488

Otro engaño más del mal gobierno

BOLETÍN DE PRENSA

DEL COMITÉ VERDAD, JUSTICIA Y LIBERTAD JACOBO Y GLORIA

Sta. María Chiconautla, a19 de marzo de 2009

Reunidos a las afueras del CERESO de Sta. María Chiconautla, loas miembros del Comité Verdad, Justicia y Libertad “Jacobo y Gloria”, tuvimos una entrevista con el Director del Penal, quien nos informó que el notificador Manuel González Quiroz, del Juzgado de Naucalpan realizó la notificación del amparo que se le concede a Gloria Arenas y Jacobo Silva de forma lisa y llana, ordenando su inmediata libertad. Los miembros del Comité estamos manteniendo la guardia a las afueras del Penal de Chiconautla y del Altiplano en Almoloya de Juárez.

Después de haber sido notificados Jacobo Silva Nogales en el Penal del Altiplano y Gloria Arenas Agis, presa en el penal de Chiconautla, siguen retenidos, en espera de que se cumpla la resolución al Amparo interpuesto el pasado 2008. Durante la conferencia de prensa realizada el día de hoy en el local de Cencos, sus familiares externaron la posibilidad de que hoy se cumpliera lo estipulado por el Segundo Tribunal colegiado en materias penal y administrativa del Vigésimo primer circuito con sede en Acapulco, de fecha 12 de marzo según resolución citada en la página de Internet del propio tribunal.

Familiares, Comités de apoyo, integrantes de La Otra Campaña y del movimento de Atenco hicieron acto de presencia para esperar la inmediata libertad de los compañeros, sin que tuvieran información por parte de las autoridades, para hacer cumplir el Amparo, siendo que en él se señala dejarlos en libertad. Y como era de esperarse por parte de las autoridades, existe confusión sobre los cómputos de las sentencias emitidas con anterioridad y las que han echado abajo con los amparos ganados, por lo que esa situación es aprovechada por las autoridades penitenciaras como un nuevo obstáculo jurídico para impedir su liberación, quedando a reserva de retomar cargos que ya habían sido compurgados como un nuevo impedimento penal en su contra.

Es por ello que hacemos un emplazamiento al gobierno federal y a las autoridades penitenciarias federal y del Estado de México para que en la brevedad posible determine la situación jurídica y penitenciaria de Jacobo Silva Nogales y Gloria Arenas Agis para que los dejen en inmediata libertad, haciendo cumplir la resolución del Segundo Tribunal Colegiado del Vigésimo Circuito de Acapulco, Gro.

Hacemos un llamado a la sociedad civil, organizaciones en defensa de los presos políticos, comités y abogados a manifestarse y realizar acciones desde sus espacios para seguir exigiendo la inmediata libertad de nuestros compañeros.

Friday, March 20, 2009

Mensaje de Gloria Arenas y Jacobo Silva

Mensaje de Gloria Arenas y Jacobo Silva
en torno al impedimento jurídico para su libertad

Compañeras y compañeros:

Soy Gloria Arenas Agis y les hablo también a nombre de mi compañero de vida, Jacobo Silva Nogales.
Queremos agradecer la solidaridad de nuestra familia, de todas aquellas personas integrantes del movimiento social y de los medios de comunicación que nos han acompañado y han estado pendientes de nuestra situación jurídica a lo largo de muchos años.
El día de ayer, jueves 19 de marzo, pudimos sentir de manera muy especial su apoyo cuando después de varios días de pronunciamientos y conferencias en torno de nuestro caso, muchos de ustedes se desplazaron hasta estos lugares tan fríos y distantes donde nos tienen recluidos desde hace nueve años.
No encuentro las palabras adecuadas para describirles la emoción que me transmitieron sus porras, sus consignas, sus risas cuando los vi desde mi celda. No se imaginan las ganas que tenía de irme con ustedes para reunirme con mi familia y lo preparada que me encontraba para ello. Supe que me trajeron un ramo de flores y estoy al tanto de todas las personas y las organizaciones que vinieron. A cada una le agradeceré personalmente el apoyo que nos dieron en un día tan difícil como el de ayer.
Las autoridades nos notificaron que no se hará efectiva la libertad que ganamos con el amparo en Chilpancingo porque existe otro proceso con sentencia de cinco años en Toluca. Por ahora sólo quiero decir que Jacobo y yo estábamos conscientes de que iba a surgir un nuevo impedimento jurídico para nuestra libertad y estamos listos para lo que venga.
Vivimos en un país donde las leyes se aplican de acuerdo a los intereses de los poderosos. Es por eso que tenemos que seguir luchando para exigir nuestra libertad y la de todas y todos los presos políticos.
Gracias por habernos acompañado ayer. Hoy seguimos injustamente presos, pero vamos a salir. Y desde donde estemos, fuera o dentro de estas prisiones que nos separan, seguiremos intentando construir un mundo distinto y mejor.

Gloria Arenas Agis

Penal de Santa María Chiconautla, Estado de México.

20 de marzo del 2009.

Nota de La Jornada

Mi hermano es de alta peligrosidad para el régimen porque lucha por los campesinos, dice Elizabeth
Seguirán en prisión los ex miembros del ERPI Jacobo Silva y Gloria Arenas

Anoche se notificó a la ex guerrillera del amparo en su favor, pero aún tiene una causa penal en Toluca
Javier Salinas, Israel Dávila y Fabiola Martínez
Corresponsales y reportera

Ecatepec, Méx., 19 de marzo. Gloria Arenas, ex dirigente del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) presa en el penal de Chiconautla –ubicado en este municipio–, fue notificada esta noche por el primer juzgado de distrito, con sede en Naucalpan, del amparo directo concedido en su favor, por medio del cual fue absuelta de los delitos de rebelión y daño en propiedad ajena, relacionados con la causa penal radicada en Chilpancingo, Guerrero.

Sin embargo, la activista no pudo obtener su libertad porque existe otra causa penal en su contra –radicada en la ciudad de Toluca– por asociación delictuosa, por lo cual en 2002 fue sentenciada a cinco años de prisión.

El mismo caso se repite contra Jacobo Silva Nogales, también ex dirigente del ERPI y esposo de Gloria, por lo que tampoco pudo salir del penal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez.

Elizabeth, hermana del activista, consideró esta medida como un acto ilegal y anticonstitucional de las autoridades, "las cuales harán lo posible por mantener presos a Jacobo y a Gloria sin tener argumentos jurídicos que sustenten su estancia en prisión".

Junto con familiares, amigos e integrantes de organizaciones civiles, ha esperado durante más de nueve años la liberación de Jacobo y Gloria, quienes fueron detenidos en 1999.

Un tribunal colegiado falló en favor de los presos, pero Elizabeth está muy lejos de sentirse en paz. Gloria, su cuñada, le había advertido que las autoridades buscarían cualquier pretexto para volver a aprehenderlos apenas pongan un pie fuera de la cárcel.

En octubre de 1999, Jacobo y Gloria fueron detenidos como dirigentes del ERPI, una escisión del Ejército Popular Revolucionario (EPR).

Fueron torturados y, en particular a Jacobo, le colocaron la ficha de perfil criminológico de alta peligrosidad, de ahí que en el tiempo que lleva preso ha permanecido –por varios lapsos– prácticamente incomunicado.

Sin ser abogado (apenas tiene estudios de vocacional y antes de formar el ERPI fue maestro rural en la sierra de Guerrero), Jacobo tomó su propia defensa y ganó amparos "lisos y llanos", concedidos con la unanimidad de jueces y magistrados.

Una a una fue dejando sin efecto casi todas las imputaciones, desde terrorismo hasta asesinato; sólo aceptó haber cometido el delito de rebelión, por el que debió purgar una condena de seis años, once meses y 19 días.

Lleva más de nueve años en el penal de máxima seguridad de El Altiplano, antes La Palma.

Gloria temía que –previo a los amparos– algún proceso hubiera quedado abierto, aun cuando ya purgaron el único delito en firme y del que nunca se han desistido: su actividad clandestina en el ERPI.

Elizabeth e integrantes del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad, así como del Comité Verdad, Justicia y Libertad para Jacobo y Gloria se trasladaron a los penales donde se encuentran los ex guerrilleros para exigir el cumplimiento de la orden judicial para su liberación.

“Jacobo aceptó ser guerrillero. Nueve años después ya no tiene nexos, pero para ellos mi hermano es de alta peligrosidad porque es un hombre con conciencia para luchar por los campesinos. El régimen, hoy en manos de Calderón, intenta mantener esa política de no permitir su libertad.

"No quieren que salgan para evitar que se conozca la situación de los penales de máxima seguridad. El Altiplano es como Guantánamo, donde se pasan las leyes y los resolutivos internacionales por donde ustedes ya saben", señaló.

Jacobo, Gloria y la crueldad institucional.

Jacobo, Gloria y la crueldad institucional.

Eugenia Gutiérrez
La sangre ya estaba seca. Los moretones y las huellas de tortura se disimulaban bajo un par de gorras blancas. Era octubre de 1999 y nos miraban, serios, detrás de un cristal. Bajo una lluvia de flashes fueron presentados, después de varios días de desaparición, como Antonio y Aurora, comandantes. En el operativo para detenerlos en la Ciudad de México y en San Luis Potosí participaron Genaro García Luna (actual secretario de Seguridad Pública), Wilfrido Robledo Madrid, Jorge Madrazo Cuéllar y Mariano Herrán Salvatti.
Hoy se les conoce como Jacobo Silva Nogales y Gloria Arenas Agis, se sabe que su cargo es rebelión y se informa que el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y Administrativa del Vigésimo Primer Circuito de Acapulco, Guerrero, reconoce que ya compurgaron su sentencia. Esta mañana, sus familiares y amigos informaron en conferencia de prensa que Gloria y Jacobo han obtenido un segundo amparo, el que interpusieron como recurso en octubre de 2008 frente a dicho Tribunal.
En el boletín de prensa elaborado por el Comité Verdad, Justicia y Libertad “Jacobo y Gloria” y por el Colectivo contra la Tortura y la Impunidad se informa que, de acuerdo a la notificación que se le hizo a Jacobo Silva Nogales hace un par de días en el penal de máxima seguridad del Estado de México en el que se encuentra recluido, “procede conceder amparo y protección de justicia federal de manera lisa y llana”, por lo que se les debe otorgar “inmediata libertad por compurgación de sentencia”.
Sin embargo, ni Gloria ni Jacobo han sido liberados. Gloria Arenas ni siquiera ha sido notificada aún del resultado favorable del amparo. De hecho, dice el boletín, ambos “tienen fuertes sospechas de que se les intentará aprehender una vez más al momento de sacarlos de los penales en donde se encuentran, inventándoles un nuevo proceso”.
Desde los años del poder de Ernesto Zedillo y a lo largo de los sexenios panistas, Gloria y Jacobo han vivido toda clase de abusos de autoridad y violaciones a sus derechos humanos. No se les ha permitido verse ni platicar un solo instante, además de que pasaron más de ocho años sin ver a su hija Leonor. Hoy, las autoridades mexicanas parecen decididas a seguir practicando sobre ellos la crueldad institucional, pues mantienen en prisión a dos personas cuya libertad inmediata debió hacerse efectiva días atrás.
Desde su prisión, Jacobo y Gloria se han ganado el respeto de mucha gente a base de congruencia, dignidad y perseverancia. Se les conoce en México y en el mundo por la entereza con que han luchado en busca de la justicia. Como bien señalan los grupos de derechos humanos que se reunieron hoy, impedir su liberación y reaprehenderlos por un nuevo cargo confirmaría lo que ya sabemos, “que en México no existe el debido proceso y que las leyes se manejan a discreción por intereses políticos”.
Pero el impecable trabajo jurídico que ha realizado Jacobo Silva Nogales sin ser abogado, sin tener a mano las leyes, casi en solitario y desde lo que él mismo ha llamado “el lugar más profundo de las grutas” sienta un inesperado precedente en la lucha por la libertad de todas y todos los presos políticos de nuestro país.

Ciudad de México, 19 de marzo, 2009

Wednesday, March 18, 2009

URGENTE Conferencia de prensa sobre el caso de Gloria Arenas y Jacobo Silva

INVITACIÓN A CONFERENCIA DE PRENSA MAÑANA JUEVES 19 DE MARZO

El día 12 de marzo de 2009 se resolvió favorablemente el amparo directo interpuesto por los presos políticos Jacobo Silva Nogales y Gloria Arenas Agis. A pesar de esta resolución, se les mantiene en prisión.

Por este motivo invitamos a todas las organizaciones sociales y medios de comunicación a la CONFERENCIA DE PRENSA donde se dará la información de los términos en que se dictó dicha sentencia así como la situación actual de los presos.

Lugar: Centro Nacional de Comunicación Social A.C. (Cencos) ubicado en Medellín no. 33 Col. Roma
Hora: 11:00 am



¡¡LIBERTAD A GLORIA ARENAS!!

¡¡LIBERTAD A JACOBO SILVA!!

¡¡LIBERTAD A TOD@S L@S PRES@S POLÍTIC@S!!

comiteverdad@gmail.com

http://comiteverdadjusticiaylibertad.blogspot.com

http://www.vcn.bc.ca/prisons

Saturday, March 07, 2009

¿CUÁNTO VALE LA VIDA DE UNA MUJER?

¿CUÁNTO VALE LA VIDA DE UNA MUJER?
Gloria Arenas Agis


Una noche, hace más de veinticinco años, la pequeña comunidad nahua de Tepetixtla, enclavada en la Sierra de Zongolica, se encontraba reunida con el objetivo de llegar a un arreglo entre la familia de una adolescente que había sido violada y la familia del joven violador. La muchacha había ido al arroyo por agua y regresaba con dos cubetas de plástico llenas cuando el agresor la arrastró al monte, las cubetas quedaron rotas en la vereda. A pregunta expresa, la familia de la víctima pidió que se repusiera el daño causado con dos cubetas nuevas. La familia del violador convino en esto y el asunto quedó solucionado. La asamblea terminó y la gente comenzó a dispersarse. Quedé inmóvil, como la piedra que me servía de asiento. Pensé que tal vez mi forma occidental de razonar no lograba desentrañar la complejidad de lo que acababa de presenciar, que era una joven inexperta que no alcanzaba a entender otras culturas, pero nada de esto logró mitigar el impacto que sentía. Dos cubetas de plástico nuevas para reponer las que se habían roto era justo ¿y para reponer la integridad destrozada de la muchacha? Nada ¿Cuánto valía ella?
Con el transcurso de los años he llegado a la conclusión de que en el fondo del asunto no yacía una forma cultural diferente, ni los “usos y costumbres indígenas” respecto a la mujer. No se trataba tampoco de un hecho aislado o que raramente sucede, sino de algo que se repite constantemente, en todos los lugares, en distintas culturas, en diversos sectores, aunque revestido de diferentes maneras.
El poco valor que nuestra sociedad da a las mujeres tiene varios nombres, se llama patriarcado, se llama discriminación, se llama violencia contra la mujer, se llama machismo.
En Ciudad Juárez, Chihuahua –y en todo el país– cientos de niñas, adolescentes y jóvenes son violadas y asesinadas. Sus cuerpos muestran la salvaje brutalidad con la que se les ataca. Muchas otras están desaparecidas, cientos y cientos de ellas, hasta acumular miles de casos mientras las autoridades –hombres y mujeres– encargadas de protegerlas se preocupan más por ocultar estos crímenes y por hacerlos pasar como una situación “normal”, que por investigarlos y evitarlos.
Que gobernantes y funcionarios de todos los niveles actúen así se explica porque corresponden a un estado capitalista y patriarcal cuyos intereses hegemónicos están por encima de todo. Calderón mismo dictaminó, antes que nadie, que la causa de la muerte de Ernestina Ascencio, también indígena nahua de la Sierra de Zongolica, no fue la violación a manos de militares, como ella alcanzó a decir, sino una gastritis mal atendida. La Suprema Corte de Justicia no encontró que a Lydia Cacho se le hayan violado sus derechos gravemente. Estos mismos magistrados, en un asombroso acto de malabarismo, reconocieron graves violaciones en la represión contra San Salvador Atenco, pero al mismo tiempo eximieron de responsabilidad penal a los culpables. Las personas y organizaciones que exigen justicia para las mujeres violadas por militares en Saltillo y en Guerrero son perseguidas y amenazadas. Tampoco son una sorpresa las posturas discriminatorias y misóginas de la derecha: pretender convertir la capacidad de concebir y ser madre de la mujer en una obligación cuyo incumplimiento sea penalizado, sólo por dar un ejemplo. Pero ¿Hasta dónde el movimiento popular, la izquierda, con posiciones políticas y sociales más progresivas, refleja el mismo machismo, el mismo desprecio?
Macella (Sali) Grace Eiler tenía diecinueve años cuando llegó a nuestro país en 2007 procedente de Estados Unidos, atraída por la resonancia internacional que para entonces ya tenía la insurrección popular de Oaxaca. Solidaria participó en el movimiento oaxaqueño. Conoció organizaciones y personas. Impartió talleres para niños en comunidades indígenas.
Su padre y su madre vinieron a visitarla. Regresaron con la impresión de que México estaba operando de tal manera en su hija que ella estaba creciendo como ser humano. El 14 de septiembre de 2008, cuando le faltaban dos semanas para cumplir veintiún años de edad fue asesinada. Su cadáver fue encontrado en San José del Pacífico, desnudo, con cuatro machetazos, signos de violencia en el cuello, sin ojos, sin cabello, la cara parecía haber sido desprendida o quemada totalmente .
El número de asesinatos contra indígenas, maestros y luchadores sociales cometidos por caciques, paramilitares y policías bajo el gobierno de Ulises Ruíz es elevado , por eso la suposición lógica fue que se trataba de un asesinato político. Pero quienes la conocían en el CIPO de Oaxaca, y un grupo de artesanos instalados en las inmediaciones del Auditorio Che en la Ciudad de México, no se conformaron ni con la versión oficial, ni con suposiciones e iniciaron una eficiente investigación que culminó con la detención del asesino en el Okupa Che y su entrega a las policías del DF y Oaxaqueña.
Lo que sucedió después es el amargo corolario de una historia de terror. La Procuraduría de Justicia de Oaxaca en un intento de ocultar su incapacidad y falta de interés en investigar el caso dijo que ya estaban sobre la pista del asesino y que de cualquier manera lo habrían detenido. Sali, victimada, no podía contar lo que sucedió, pero había muchas pruebas e indicios que hablaban por ella, sin embargo ni autoridades ni medios de comunicación recogieron los testimonios de varias personas que habían aportado la información que permitió la captura del asesino, ni realizaron una indagación profesional. El Imparcial de Oaxaca difundió una visión totalmente inventada sobre lo acontecido: que ella era novia del asesino, que habían consumido drogas y que riñeron. La autopsia practicada al cadáver es muy deficiente. No especifica si fue violada o no, una omisión imperdonable pues todo indica que la violación fue el móvil del agresor. No explica la causa por la que el rostro estaba negro o había sido desprendido. No se practicaron exámenes toxicológicos. Tiempo después se dijo que se practicaron unos exámenes y que éstos arrojaban que había consumido drogas, pero su credibilidad es muy cuestionable porque no fueron realizados en oportunidad y más bien parece que se quiere confirmar con ellos la versión inventada y la del asesino. Aunque la autopsia tiene varios vacíos e incongruencias, el gobierno estadounidense, representado por sus diplomáticos en México, no exigió una segunda autopsia, ni mostró interés real en una investigación exhaustiva. Lo que hizo fue recomendar la incineración del cuerpo antes de que éste fuera llevado a Estados Unidos. John Gibler, escritor y periodista que ha escrito sobre diversos problemas sociales y reseñado algunos movimientos en nuestro país, se trasladó a San José del Pacífico, vio el lugar donde fue hallado el cuerpo de Sali. Entrevistó y recabó diversos testimonios, entre ellos, el de las personas que estaban con ella esa noche cuando el asesino se acercó y le ofreció llevarla a la casa de la persona que ella buscaba. La información que recogió demuestra que el asesino y Sali no eran novios y que ni siquiera se conocían, que tampoco era adicta a drogas, ni al alcohol. Pregunté a John si su minuciosa investigación periodística había sido publicada y quedé impactada con su respuesta. No había sido publicada porque la revista estadounidense de izquierda que se había interesado en el caso, al ver que el móvil del asesino no había sido político sino muy probablemente la violación dijo que no la publicarían. Dieron una razón: “No se trataba de un asesinato político”. En otras palabras, la verdad sobre Sali y su muerte no merecía ser divulgada; se trataba de un feminicidio más que no era de su interés. John me platicó también que las personas que le dieron su testimonio en San José del Pacífico le dijeron que nadie había ido a preguntarles nada, ni policías, ni medios de comunicación. Lo que significaba que las versiones difundidas carecían de una indagación mínima que la sustentara y otras se basaban en lo dicho por el victimario. Él estaba sorprendido de encontrar tal indiferencia de autoridades y medios de comunicación en el país que ha logrado que la palabra feminicidio se retomara internacionalmente. ¿Cuánto valía la vida de Sali para el gobierno de Estados Unidos? ¿Cuánto valía para la revista estadounidense de izquierda que perdió interés en el caso, “porque no era político”? ¿Cuánto valía para las autoridades oaxaqueñas? ¿Cuánto valía para los medios de comunicación que propagaron versiones falsas que culpabilizaban a Sali de su asesinato?
El 2 de noviembre de 2008, en el área metropolitana de la Ciudad de México, Libertad y el Mapache que habían sido pareja, riñeron en el interior del automóvil que ella iba conduciendo. Él empezó a golpearla, el coche se detuvo y gente que estaba en ese lugar intervino sacándolo a él del vehículo. Ella siguió conduciendo hasta su departamento. Después llegó él, entró y empezó a golpearla en el cuerpo y en la cabeza. Ella perdió el conocimiento, pero los vecinos se dieron cuenta de lo que sucedía y evitaron que la golpiza continuara. Fue llevada al hospital donde le diagnosticaron edema cerebral y contusiones diversas.
Este es un caso de violencia contra la mujer entre los millones que se dan en nuestro país. Ante la indiferencia social general y de las autoridades en particular, es común que en estas situaciones se abandone a la mujer a su suerte aduciendo que es asunto particular o familiar, como si la violencia hacia la mujer y la violencia intrafamiliar no fueran un problema social. Pero en esta ocasión lo acontecido no pasó desapercibido para el entorno cercano a ellos: el movimiento en el que ambos participan y ambos son conocidos.
El hecho puso a discusión el tema de la violencia hacia la mujer e intrafamiliar como manifestaciones de poder patriarcal –que no es exclusivo de los hombres. Dondequiera que se iba teniendo noticias del caso surgía la pregunta ¿qué hacer? Las reacciones fueron muy diferentes, un colectivo expulsó de un evento al golpeador. Otro colectivo amenazó a Libertad de que si ella hacía algo, iban a decir que ella no era compañera del movimiento social –como si eso le diera derecho a él de golpearla. La generalidad reprueba la violencia empleada por el Mapache y algunos incluso se lo han expresado directamente a él. Éste difundió una carta en la que niega ser un golpeador y se declara incomprendido. Hay quienes opinan que él es un compañero y hay que escucharlo –como si lo que él pudiera decir, justificara la golpiza que propinó a la compañera. Y hay quienes se pronuncian por generar, a partir del hecho, una corriente de opinión de reprobación de la violencia hacia la mujer. Otras y otros opinan que es mejor callar y dejar las cosas como están para no crearse problemas.
Si bien hay una postura mayoritaria de rechazo a la violencia y al machismo manifestados, ésta no se ha visto reflejada en la práctica en la misma magnitud. El caso dejó ver que existe más desconcierto que claridad ante qué hacer. Dejó ver que existen posiciones disímbolas. Sobretodo, dejó ver que no hemos podido generalizar en la izquierda –entre hombres y mujeres– un pensamiento antipatriarcal, una corriente de opinión extensa de rechazo a las prácticas de violencia contra la mujer, vengan de quien vengan. Y vuelve a plantear la necesidad de profundizar la reflexión sobre el tema.
¿Es que el cálculo político prevalece sobre la integridad de una mujer? ¿Cuál es la importancia que damos a combatir el patriarcado? ¿Qué tanta importancia da la izquierda a la lucha contra la violencia hacia la mujer? ¿Consideramos parte del movimiento popular a los grupos no gubernamentales que atienden a mujeres, niñas y niños víctimas de violencia, de explotación sexual y de pederastia; a quienes luchan por poner un alto a los feminicidios y desapariciones no políticas? ¿Qué grado de contradicción existe en la izquierda entre nuestras –en mujeres y hombres– convicciones feministas y antipatriarcales y nuestra práctica –política y privada– cotidiana?
El recuerdo de aquella reunión en Tepetixtla de hace más de 25 años llega una vez más a mi mente. Obviamente en la capital del país y en el siglo XXI existen personas para quienes la vida de una mujer no vale ni siquiera dos cubetas de plástico. ¿Cuántas historias como ésta se repiten en todos los ámbitos sin importar cultura, clase social o ideología?
En el movimiento popular hay ejemplos de colectividades que han encontrado cómo realizar esfuerzos prácticos en pro de la equidad entre géneros. Recuerdo haber leído en el Encuentro de Mujeres Zapatistas y los Pueblos del Mundo: Comandanta Ramona, realizado en Chiapas a fines de 2007, una pregunta realizada por una de las presentes sobre qué hacían las Zapatistas cuando un hombre maltrataba a su mujer; las expositoras contestaron que el grupo de mujeres de la comunidad iba a su casa y hablaba con él.8 En Apizaco, Tlaxcala el Colectivo Apizaco de Trabajadoras Sexuales sostiene que venden placer, no su cuerpo. Su cuerpo es de ellas. Rechazan a los padrotes igual que a la extorsión policíaca y a los planes de gobierno de la Ciudad de ponerlas al servicio de inversionistas que pretenden explotar su trabajo. Han logrado protegerse, cuidarse y solidarizarse unas con otras en vez de competir entre ellas. De estos esfuerzos y otros más, podríamos aprender.9 Sin embargo el patriarcado está tan compenetrado en todos los ámbitos de nuestra sociedad que el movimiento popular no es la excepción. La lucha que se da para combatirlo aún no es lo suficientemente extensa y profunda como para reflejar un cambio sustancial y distamos mucho de poder decir que vamos ganando la partida en la creación de un mundo en el que mujeres y hombres nos relacionemos sin desprecio ni discriminación, sin dominación ni violencia. Necesitamos conocer más historias de personas y colectividades que llevan a la práctica esfuerzos de combate a la violencia contra la mujer, esfuerzos liberadores del machismo y del dominio patriarcal.
La igualdad de género no es algo que se de por añadidura en la práctica de los movimientos de izquierda, ni se dará en automático en un sistema no capitalista. Es algo que tenemos –hombres y mujeres– que construir desde ahora. No hay congruencia si afirmamos que queremos una sociedad sin discriminación ni machismo en el futuro, pero al mismo tiempo no hacemos nada para construirla desde abajo.


Gloria Arenas Agis
8 de marzo de 2009.
Día Internacional de la Mujer